Volátil como hoja en otoño. Puede quedarse amarrada a su árbol como quién no quiere perderse. O puede volar libre por los aires, terminando solo ella y el viento saben donde. O caer y producir un dulce y atrayente magnetismo a quién sea espectador de aquel maravilloso momento. Así es como yo deseo que mi vida sea. Cualquiera de las tres opciones creo que son bastante válidas.