Porque lo soy todo cuando estoy contigo.

Sí. Hoy he vuelto a recordar por qué te amo. Hoy volví a perderme entre tus brazos. He vuelto a sentir tu piel rozando mi piel. Volví a oler el aroma de tu piel. Único, así es. Por un rato mis pupilas volvieron a ser el reflejo de las tuyas. Y juro que podría haber detenido el tiempo en ese preciso instante en el que mirabas mis labios con ansias de besarlos. Has vuelto a abrazarme. Fuerte como solías hacerlo, como sólo tú sabes hacerlo.. Pero ya no volverán las golondrinas como en el poema de Bécquer. Esta vez no habrá segundas partes. Dicen que nunca fueron buenas...